México debe aumentar urgentemente sus suministros de gas con importaciones a fin de aminorar la presión sobre los precios del hidrocarburo, que esta semana fueron frenados de emergencia por el Gobierno, dijo ayer el regulador de energía.
Pese a amplias reservas que posee, la falta de inversión en la exploración y producción ha llevado a México a importar desde Estados Unidos entre 15 y 20 por ciento del gas natural.
El presidente Vicente Fox señaló que tras el paso de Katrina, que azotó la costa estadounidense del golfo y dañó instalaciones energéticas, los precios del gas natural se dispararon en un 70 por ciento en la región donde México se abastece.
Empresas extranjeras, incluida la española Repsol REP.MC, están haciendo fila para poder construir en México plantas importadoras de gas natural superenfriado. Algunas de ellas han conseguido permisos para hacerlo, pero solo una planta está cerca de comenzar a operar.
“Lo que ha quedado claro en esta coyuntura derivada de los efectos del huracán Katrina es la necesidad de diversificar. Mientras antes se pueda hacer, mejor para todos”, dijo el presidente de la Comisión Reguladora de Energía, Dionisio Pérez Jácome. “Estamos listos para recibir y procesar las solicitudes de permiso que se nos presenten; tenemos ya establecido el camino que hay que seguir para evaluar esas solicitudes”, agregó.
Lugares de importación
Norteamérica espera importar gas natural desde países como Australia, Indonesia, Perú y Rusia a fin de disminuir la presión del mercado regional que ha dependido durante mucho tiempo del gas canadiense.