Los contratos para proveedores en equipos y proyectos de construcción y telecomunicaciones son las dos áreas que más demanda el Gobierno estadounidense para contribuir en la reconstrucción en Iraq.
Uniformes de policía, muebles para oficina, calzado militar, rótulos viales, infraestructura de agua, alambrado eléctrico, reparación de caminos, guardaespaldas y equipo farmacéutico, entre otros, son parte de la gama de productos que Estados Unidos está interesado en comprar de acuerdo al precio, la calidad y los tiempos de entrega que empresas salvadoreñas propongan.
“Casi todos los sectores productivos tienen una forma de participar en la reconstrucción de Iraq. (Pero) los salvadoreños mismos no han reconocido el potencial que tienen para participar en el economía mundial”, dijo Anthony Zorn, consultor.
Entre los desafíos que El Salvador debe superar es que “tiene que conceptualizar que es factible proyectarse hacia afuera. También, que los salvadoreños traerán experiencia”, agregó.
En el tema de inseguridad, Estados Unidos ofrece reembolso de contratos de guardias de seguridad y pagos de hospitalización y seguros en caso de que un obrero sea dañado.