Los elevados precios del petróleo alentaron la inflación en toda Europa en agosto, según varios reportes difundidos ayer, pero los analistas dijeron que la presión sobre los precios estaba contenida y que las tasas de interés se mantendrían.
Una revisión al alza en la tasa anual del incremento de los precios al consumidor de Alemania y los números mayores de lo previsto en Francia probablemente llevarán a una rectificación de la inflación de agosto de toda la zona euro, a 2.2 por ciento desde 2.1 por ciento, dijeron los economistas.
En Gran Bretaña, la inflación se aceleró más que el ritmo de 2.0 por ciento previsto por el Banco de Inglaterra, la autoridad monetaria, a su mayor nivel en casi nueve años debido al incremento de la gasolina.
Maryse Pogodzinski, analista de JP Morgan en París, dijo que la inflación estructural —concepto que no incluye a los volátiles precios de la energía— seguía relativamente benigna en la economía del conjunto de los 12 países que comparten el euro.
El Banco Central Europeo (BCE) continuará su política de mantener el costo del crédito del bloque en 2.0 por ciento, el mismo nivel en el que se encuentra desde junio de 2003, agregó la analista.
“No creo que el BCE vaya a interpretar los números de la inflación de agosto mayores de lo esperado como una sorpresa significativa al alza. No vemos ningún movimiento del BCE hasta mediados del próximo año”, dijo Pogodzinski.
Los precios del petróleo han subido un 45 por ciento desde el comienzo del año, incrementando los costos para los consumidores y las firmas y reforzando los pedidos para que las naciones de la OPEP aumenten la producción.
La oficina de estadísticas Eurostat tiene previsto presentar el 16 de septiembre una estimación final de la inflación de agosto en la zona euro. La inflación anualizada de Alemania fue de 1.9 por ciento en agosto con base en una medida armonizada de la Unión Europea (UE), dijo ayer la Oficina Federal de Estadísticas.