|
Prolongados congestionamientos vehiculares e inundaciones en viviendas
causó la tormenta que azotó ayer por la tarde esta capital.
El tráfico vehicular se vio afectado en la alameda Roosevelt
y los bulevares Venezuela y los Héroes, así como en la 25.ª
y 49.ª avenidas sur.
Además, no faltaron las inundaciones en viviendas de los barrios
de Candelaria y La Vega.
El Comité de Emergencia Nacional reportó más inundaciones
en las comunidades Nuevo Israel, La Paz, Brisas de Candelaria y en la
colonia Campoamor.
Los cuerpos de socorro y la Policía acudieron en auxilio de personas
en las cercanías del mercado central, en donde varios negocios
quedaron anegados por el agua, lodo y basura arrastrados por las correntadas.
A escala departamental, en La Unión los fuertes vientos provocaron
caídas de árboles sobre las principales carreteras.
La misma pobreza no nos deja irnos
Los cerca de 4 mil 500 colones que gastaron en amueblar la casa el año
pasado fueron una inversión en vano. La corriente volvió
a arrasar con electrodomésticos, muebles, ropa y víveres.
Los esposos Ester y René Orellana, de 70 y 72 años, están
otra vez en la calle.
Vivir en el número 126 de la calle Quinta Mansión, en
el capitalino barrio La Vega, lleva implícito la zozobra que llega
con cada lluvia de más de media hora.
La misma pobreza no nos deja irnos, comentó José
Antonio Paredes, de 47 años y vecino de los Orellana. Hace un año
construyó un muro de más de un metro y puso a una altura
considerable todos los aparatos eléctricos. Estoy cansado
de que nos pase esto, dijo antes de preguntar: ¿Quiénes
son responsables?.
|