Miguel Ángel Crespín, de 22 años, y el menor Rafael A., de 16, se desvinculan del caso y aseguraron que un hombre al que solo lo conocen como Mario los contrató para pintar la vivienda, pero luego los amenazó para cavar el subterráneo.
Ambos, quienes residen en Lourdes, Colón, coincidieron en que desconocían las verdaderas intenciones del contratista y que al llegar a la vivienda les manifestó que seguirían con la excavación de los túneles, cuya construcción ya estaba bastante adelantada. El contratista, dicen, los amenazó con asesinar a sus familias.
“Él me dijo que me iba a pagar bien, me daba $60 cada 15 días, solo por trabajar hasta el mediodía. Luego me dijo de que hiciera el túnel, porque ya conocían a mi familia, que no me fuera a echar para atrás ni le dijera nada a la autoridad, porque si no, toda mi familia se iba a morir”, dijo Crespín.
El detenido sostuvo que tenían un mes de trabajar en la construcción de los túneles y explicó que también llegaba otra persona que ayudaba, pero fue despedida.