El petróleo retrocedió ayer luego de que la OPEP acordó unánimemente mantener la producción cerca de su mayor nivel en 25 años, contrarrestando temores de que los suministros pudieran verse afectados por la creciente presión internacional sobre el cuarto exportador mundial de crudo, Irán, por su programa nuclear.
El crudo ligero estadounidense cayó 43 centavos, a 67.92 dólares, tras haber ganado 59 centavos en la víspera.
Mientras que los ministros de la OPEP reunidos en Viena dieron un fuerte apoyo a mantener estable su producción, los temores sobre la seguridad de los suministros han impulsado los precios en más de un 10% en lo que va del año, ubicándolos apenas 3 dólares por debajo del máximo histórico alcanzado en agosto pasado.
El efecto Irán
Luego de las interrupciones en los suministros de Nigeria y Rusia a inicios de mes, la atención se concentró en Irán, que decidió en enero reanudar su programa atómico.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas acordaron ayer que la Agencia Internacional de Energía Atómica debería reportar a Irán al Consejo por su programa nuclear cuando se reúna el jueves en una sesión de emergencia.
Una acción como esa significaría el fin de los esfuerzos diplomáticos para resolver la situación, dijo el principal negociador nuclear de Irán. El ministro de Petróleo de Libia dijo que la remisión del segundo productor de la OPEP al Consejo tendría un “efecto muy grande” en los precios.
Operadores temen que esta medida provoque que Teherán considere utilizar su petróleo como arma política. Ello aunque el ministro de Petróleo iraní dijo que este país no tiene planes para detener sus exportaciones de petróleo.
Producción estable
La disputa sobre el programa nuclear de Irán eclipsó parcialmente la decisión de la OPEP de mantener su producción estable cerca de su nivel más alto en 25 años.
Aunque el grupo continuó preocupado por una reducción estacional de la demanda durante el segundo trimestre de 2006, el ministro de Petróleo saudita, Ali al Naimi, dijo que no cree que la OPEP deba recortar su producción cuando se reúna nuevamente en marzo.