Ayer, tras conocer el aval de Estados Unidos a la implementación del CAFTA, Federico Colorado, presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), reconoció las ventajas del acuerdo, pero dijo que “lo más conveniente hubiera sido entrar en bloque”.
Su tesis es respaldada por las cúpulas empresariales de la región, reunidas la semana pasada en Honduras, y para quienes la vigencia del acuerdo de forma bilateral con algunos países traerá consecuencias para los que estarán fuera de los beneficios comerciales en un primer momento.
Colorado declinó dar un juicio de valor sobre las reformas hechas por el país para cumplir con las peticiones de EUA, pero dijo que estas serán un “precedente” para el resto de la región. “Muchas de ellas son reformas difíciles al interior de cada país”, agregó el empresario.
A la fecha, solo El Salvador y Guatemala tienen avances contundentes en el proceso por lograr la certificación.
Agro satisfecho
La tensión de las últimas semanas que generó entre el sector privado, principalmente en el agro, las idas y venidas del equipo de negociadores a Washington, comienzan a mermar. Ayer, las gremiales celebraban que el país haya pasado el examen y reciba pronto el aval de EUA para implementar el CAFTA.
“Estamos dispuestos a empezar a trabajar y a hacer que el agro siga despuntando”, dijo Ricardo Esmahan, presidente de la Cámara Agropecuaria (CAMAGRO).
Mientras, Elena de Alfaro, presidenta de la Cámara de Comercio, reconoce que el turno ahora es de ellos. “La pelota nos queda a nosotros para capacitarnos como empresarios y aprovechar y guiar a los inversionistas”, anotó.