A pesar del incremento del 0.5% en las tasas de interés para los créditos de vivienda que ha comenzado a aplicarse, el costo de las mismas —sobre todo en las de interés social— no sufrirá ningún alza por el momento, aseguraron expertos que trabajan en proyectos del Fondo Social para la Vivienda (FSV).
“Es un incremento de medio punto, y si no ha un alza justificada, no se subirá el precio de las viviendas”, dijo Gloria de Flores, gerente de ventas de Constructora TP S. A. de C. V. De Flores agrega que un alza se justificaría solo si hay incrementos, por ejemplo, en los materiales de construcción o de la mano de obra.
En promedio, las casas que se financian con el FSV valen entre $12 mil 700 y $23 mil.
Sin embargo, la tendencia al alza con que arranca el crédito en 2006 ya preocupa a la Cámara Salvadoreña de la Industria de la Construcción (CASALCO). De acuerdo con Carlos Cromeyer, director ejecutivo, “se reduce el poder adquisitivo de la gente y el número de personas que puedan optar por un crédito”, ya que, según sus cálculos, en el pago de un préstamo por vivienda se puede consumir hasta un 30% del salario.
Pero la preocupación va más allá de la disminución del poder adquisitivo: “Las personas podrían de dejar de comprar viviendas ante la incertidumbre de si podrán pagarla con un aumento de las tasas de interés”, acota De Flores.
Ya existe un inventario de casas sin vender que supera las 12 mil, y hay 229 mil familias que tienen deudas por vivienda de $1 mil 700 millones (en banca privada y entidades especializadas).
Claudio de Rosa, director ejecutivo de la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA), intenta tranquilizar. “El efecto del aumento es muy leve, que no alcanza a crear un problema presupuestario”. Aseguró que las tasas de interés en el país son las más bajas de Latinoamérica, con promedio del 7% y 8%.
La subida en el país obedece al alza en los tipos de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), que presiona, a su vez, a la tasa LIBOR, la de referencia para la colocación de créditos.