El actor estadounidense Samuel L. Jackson, el inolvidable asesino a sueldo de “Pulp fiction”, dejó sus huellas grabadas en Hollywood, a pocos metros de Humphrey Bogart, Marilyn Monroe y Steve McQueen.
Jackson, de 57 años, vestido de cuero y con su típica boina, esta vez blanca, sumergió sus manos y sus zapatos en el cemento fresco, no muy lejos del histórico teatro chino Grauman en el bulevard de Hollywood, muy cerca del centro de entrega de los premios Oscar.
“Creo que esto pone en evidencia una de las cosas que yo intento evitar, (el hecho) de que soy un actor célebre, pero no soy una estrella de cine. Quizás lo soy, después de todo”, bromeó el actor. Luego del acto al que fue acompañado de su esposa LaTanya Richardson, también actriz.
Samuel Leroy Jackson ha aparecido en unas 90 películas desde que inició su carrera en 1972. Luego se convirtió en actor fetiche de Spike Lee y Quentin Tarantino, quien con “Pulp fiction” en 1994 lo impulsó a la fama, y desde entonces se le ha visto en filmes como “Shaft” o “Coach Carter”, entre otros.
Jackson tiene fama de haber participado en películas más taquilleras, cerca de $4 mil millones, sobre todo gracias a su papel de Jedi en los tres últimos episodios de “La guerra de las galaxias”, de George Lucas.