Samuel Alito juró ayer como el juez número 110 del Tribunal Supremo de Estados Unidos tras lograr, pocas horas antes, la confirmación del Senado al cargo vitalicio.
Alito, de 55 años, prestó juramento en la sede del Tribunal Supremo en Washington, a pocos pasos de donde fue confirmado con 58 votos a favor y 42 en contra.
Se desconoce si en la ceremonia, presidida por el presidente de la máxima corte, John Roberts, participó la juez Sandra Day O'Connor, a quien Alito reemplazará en el cargo.
O'Connor fue la primera mujer en llegar al tribunal supremo, donde se caracterizó como la voz de la moderación en asuntos como el aborto, la eutanasia, la pena capital, los derechos de las minorías y la financiación de campañas electorales.
La Casa Blanca tiene previsto organizar otra ceremonia hoy como parte de una perfecta coreografía a favor del juez conservador.
Poco después de la votación, en la que solo cuatro demócratas votaron a favor, el presidente George W. Bush volvió a alabar la figura y obra del magistrado.