Un total de 1 mil 200 consultas externas y la paralización del servicio de emergencias del principal centro de atención del país. Ese fue el saldo que dejó la protesta frente al Hospital Rosales organizada por el Sindicato General de Empleados de Salud (SIGESAL).
El paro, que duró de las 6:30 de la mañana hasta las 12 del día, afectó el área de pacientes hospitalizados, las consultas externas y la atención de emergencias.
“Afectó en todos los sentidos; se paralizaron todas las actividades del hospital”, declaró la directora, Leticia Mejía.
La dirigente destacó el paro de atención de emergencias: “Es la primera vez en la historia del hospital que esta área también fue cerrada”. A diario se atienden unas 250 emergencias, que ayer se redirigieron a otros centros.
“En un hospital público como este, esta situación no debería darse; hay que pensarlo dos veces, porque se trata de la vida de los pacientes; hay otras instancias de diálogo”, concluyó Mejía.
Según el secretario general del Sindicato General de Empleados de Salud (SIGESAL), Mario Arévalo, el paro laboral fue efectuado bajo cinco exigencias: aumento salarial que dio el Gobierno a todos los empleados públicos, reclasificación de plazas para todos los trabajadores, pago escalafonario a todos los trabajadores que están por contrato, aumento del presupuesto de salud para mejorar las instalaciones del hospital y la liberación del secretario general del STISSS, Ricardo Monge. Este último fue detenido en agosto pasado acusado de abuso sexual en una menor de edad.
De forma simultánea, la parte de la 25.ª avenida norte, ubicada frente al Rosales, permaneció inhabilitada, por causa de una manifestación del Sindicato de Trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (STISSS).
Según el secretario general en funciones de ese sindicato, Tito Armando Orellana, la actividad se desarrolló “con el objeto de exigir la libertad del compañero Monge, apoyar a los compañeros de SIGESAL y protestar por la entrada en vigor del tratado de libre comercio (TLC)”.