Al ex astro del fútbol lo vimos tiempo atrás en condiciones deplorables, luciendo una inmensa barriga que no lograba bajar con nada.
Meses atrás, el mundo se sorprendió al ver en la tele a un esbelto Diego, sin rastros de haber sido aquel obeso que dio de qué hablar al mundo. Hoy luce delgado y lleno de vida.
Y es que los resultados son, en palabras del doctor Mauricio Rivera Cárcamo, cirujano bariatra, simplemente “dramáticos y satisfactorios”.
“Las experiencias con estos nuevos métodos de corrección del sobrepeso han llevado a una gran aceptación por los cirujanos que los practican y de los pacientes que se han beneficiado de ellos”, dice Rivera.
Sin embargo, los candidatos a una cirugía bariátrica deben de cumplir con ciertos requisitos, tal como explica Rivera Cárcamo.
“Se debe tener un IMC (índice de masa corporal: que es la relación peso ÷ talla. Es decir, peso en kilos y talla en metros cuadrados) entre 30 y 35 con varios intentos fallidos; un IMC entre 35 y 40 con una enfermedad asociada a la obesidad (diabetes, hipertensión, apnea del sueño, infertilidad, incontinencia urinaria y dolor lumbar y de rodillas, entre otros); y todos aquellos con un IMC mayor de 40.
En cuanto a la edad, se puede realizar entre los 18 y 65 años, pero existen excepciones, especialmente con banda gástrica y, de igual manera, en personas con inestabilidad psicosocial.
En qué consiste la cirugía
El procedimiento al que se refiere Rivera Cárcamo, y que es en muchos casos la única respuesta para la situación apremiante que viven muchas personas, es la colocación de la banda gástrica ajustable y el baipás gástrico.
“Está comprobado que personas con IMC muy alto (obesos) es muy difícil que pierdan peso, y si lo logran, están sujetas a sufrir el efecto yoyo, durante el cual la persona pierde peso, pero lo recupera en forma rápida y en muchos casos aun más de lo que se había perdido”, advierte el profesional.
Rivera Cárcamo asegura que lo anterior no ocurre con la cirugía de obesidad bariátrica, siempre y cuando el paciente acepte y siga las indicaciones del grupo de médicos que supervisan el proceso.
Banda gástrica ajustable
Aquí, la capacidad gástrica es reducida, lo que resulta en saciedad con poca ingestión y que se mantiene por horas por el lento vaciamiento de los alimentos de un pequeño estómago, superior al sitio de la colocación de la banda, hacia un estómago más grande, inferior a esta.“El paciente de preferencia debe ser joven o, por el contrario, con muchos años y con enfermedades concomitantes que limiten de alguna forma aplicar el baipás. No se puede realizar en comilones de dulces, con IMC entre 35 y 45”, apunta.La banda está hecha de silicona, por lo que no causa erosión de la pared del estómago. Esta banda tiene la capacidad de modificar el calibre de la restricción, lo que permite continuar perdiendo peso, en caso de ser necesario. Se acompaña de muy pocas complicaciones. La estancia hospitalaria es de tan solo un día.
El baipás gástrico
Es igual a capacidad gástrica reducida más digestión alterada, lo que deriva en el intestino para evitar la absorción de calorías.
“La combinación de estos dos mecanismos asegura mejores resultados y a más corto tiempo. Los pacientes preferiblemente deben ser mayores, comilones de dulces, con IMC mayor de 40”, agrega el médico.
Según el cirujano, con esta cirugía se resuelve el 96 por ciento de las enfermedades asociadas. Lo único es que se debe de tener cuidado con el inminente déficit de hierro, zinc, calcio y vitamina B-12, así como también del “síndrome del vaciamiento”, el cual se presenta al ingerir grandes cantidades de grasa y carbohidratos. El paciente abandona el hospital al segundo día.
“Los pacientes, una vez decididos a someterse a la cirugía, deben cumplir otros requisitos, someterse a una evaluación psicológica, cardiovascular, neumológica, endocrinológica, nutricional, endoscópica, hematoquímica, ultrasonografía abdominal, biliar y pélvica, además de una radiografía del tubo digestivo superior”, concluye.