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Joven: ¿Vas a hacerte un “piercing”?

Redacción de Salud
salud@laprensa.com.sv

Muchos jóvenes de ambos sexos se han perforado ya el cuerpo para lucir estéticamante diferentes. Si aún no lo has hecho, pero lo has considerado, es bueno que sepas un poco más sobre este tema en materia de salud.

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Si eres joven y estás leyendo esta nota, seguro que tienes algún amigo o amiga que se haya hecho un “piercing”, ya sea en el ombligo, ceja, oreja, fosas nasales o hasta en la lengua.

Pero, ¿son realmente seguras las perforaciones en el cuerpo?

Hay varios aspectos que debes de tomar en cuenta, porque aquí entra en juego tu salud.

Una perforación es un pinchazo realizado en tu cuerpo con una aguja. Después, se coloca una alhaja en la perforación.

Si la persona que realiza la perforación proporciona un ambiente seguro, limpio y profesional, puedes esperar lo siguiente de una perforación en tu cuerpo:

La zona que elegiste perforar (salvo la lengua) se limpia con un jabón germicida (un jabón que mata bacterias y microorganismos que provocan enfermedades).

l Después, se perfora tu piel con una aguja limpia muy afilada.

l La alhaja, que ya fue esterilizada, se coloca en esa zona.

l La persona que realiza la perforación desecha la aguja en un recipiente especial para que no existan riesgos de que otra persona entre en contacto con la aguja o la sangre.

l Se limpia la zona perforada.

l La persona que llevó a cabo la perforación verifica y ajusta la alhaja.

l La persona que realiza la perforación te da instrucciones sobre cómo asegurarte de que la nueva perforación se cure correctamente y qué hacer si surge algún inconveniente.

Riesgos

Debes de saber que podrían existir riegos y complicaciones al momento de perforarte el cuerpo.

Por ejemplo, algunos lugares del cuerpo pueden provocar más problemas que otros. Una complicación común de las perforaciones en la nariz y la boca son las infecciones, ya que en esas zonas viven millones de bacterias.

Con el paso del tiempo, las perforaciones en la lengua, las mejillas y los labios pueden dañar los dientes y pueden traerte problemas con las encías.

Los estudios han demostrado que la gente con ciertos tipos de enfermedades cardíacas puede presentar un mayor riesgo de desarrollar una infección cardíaca después de una perforación en el cuerpo.

Si tienes un problema de salud, como alergias, diabetes, afecciones de la piel, una enfermedad que afecta tu sistema inmune o infecciones (o si estás embarazada), pregúntale a tu médico si debes preocuparte especialmente por algo o si tienes que tomar algún tipo de precaución.

Además, no es buena idea que te hagas una perforación si tienes tendencia a formar queloides (un crecimiento excesivo de tejido cicatrizal).

Por otra parte

Si decides perforar tu cuerpo, debes de asegurarte de estar al día con todas tus vacunas (en especial, con las de hepatitis y tétano), planificar dónde recibirás atención médica si tu perforación se infecta (las señales de infección incluyen enrojecimiento, sensibilidad excesiva alrededor de la zona perforada, sangrado prolongado, pus, o cambios en el color de la piel en la zona de la perforación).

Además, si vas a perforar tu lengua o tu boca, asegúrate de que tus dientes y encías estén sanos. Asegurarse de que el lugar donde se realiza la perforación sea seguro e higiénico.

Si decides hacerte una perforación en el cuerpo, investiga los procedimientos del establecimiento y averigua si ofrecen un entorno limpio y seguro a sus clientes. Cada lugar debe contar con un autoclave (un equipo de esterilización) y debe mantener el instrumental en paquetes sellados. Pregunta y asegúrate de lo siguiente:

- Que el lugar esté limpio, que la persona que realiza la perforación se lave las manos con un jabón germicida, que quien realiza la perforación use guantes desechables (como los que se usan en los consultorios médicos), que se utilice instrumental desechable o esterilizado, que la persona que realiza la perforación no utilice una pistola perforadora (no se puede esterilizar), que la aguja que utilice sea nueva y esté siendo usada por primera vez.

Asimismo, que la aguja sea desechada en un recipiente especial sellado después de la perforación, que existan procedimientos para el manejo y desecho adecuados de desperdicios (como las agujas o las gasas con sangre)

También es buena idea preguntar por los tipos de alhajas que ofrece el negocio, porque algunas personas manifiestan reacciones alérgicas a algunos tipos de metal. Antes de hacerte una perforación, asegúrate de averiguar si eres alérgico a determinados materiales y metales. Solo se deben utilizar metales no tóxicos para las perforaciones del cuerpo, como acero quirúrgico, oro sólido de 14 ó 18 kilates, niobio, titanio o platino. Antes de que sean puestos, debes confirmar lo anterior.

Después de la perforación

Si todo marcha según lo planeado, deberías estar bien después de una perforación y solo tendrás algunos síntomas pasajeros, incluido un poco de dolor, hinchazón en la zona perforada, y en el caso de las perforaciones en la lengua, mayor cantidad de saliva. Pero debes tener en cuenta que en muchos casos, varias cosas pueden salir mal: infección crónica, sangrado prolongado o incontrolable, cicatrices, hepatitis B y C, tétano, alergias en la piel a causa de la alhaja utilizada, abscesos o flemones (acumulaciones de pus que se pueden formar debajo de la piel en el lugar de la perforación), inflamación o daño a los nervios.

De igual manera, depende de la parte del cuerpo que haya sido perforada, el tiempo de curación puede ir de unas pocas semanas a más de un año.

Si te realizas una perforación, asegúrate de tener los cuidados posteriores necesarios: no la aprietes ni tires de ella, mantén la zona limpia con jabón (no utilices alcohol) y no la toques sin antes lavarte las manos.

Nunca utilices agua oxigenda (peróxido) porque puede lesionar los tejidos recién formados. Si te haces una perforación en la boca, utiliza un enjuague bucal antibacteriano después de comer.

Si estás pensando en donar sangre, recuerda que algunos hospitales o instituciones no aceptan donaciones de sangre de personas que se hayan realizado perforaciones o tatuajes en el último año, ya que ambos procedimientos pueden ser fuente de contagio de enfermedades transmitidas por sangre.

Si tu perforación no se cura correctamente o sientes que algo no está bien, es importante que alguien te ayude a recibir atención médica. Y lo más importante: no realizar la perforación uno mismo, ni pedirle a una amigo que la haga. Asegúrate de que sea realizada por un profesional en un ambiente limpio y seguro.



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