Carlos Esnard, un entrenador de tenis de mesa nacido en Cuba y nacionalizado salvadoreño, ha trabajado varios años con Josué Donado y por ende es quien más lo conoce. El talento juvenil incursionó en este deporte motivado por su hermano mayor Marlon y fue el técnico nacional Carlos Lovo quien lo guió y le enseñó los primeros secretos deportivos.
“Estoy muy contento con esta oportunidad que se le presenta a Josué, porque él se encuentra en una fase de franco ascenso”, dice Esnard.
El seleccionador nacional considera que es el momento justo para que uno de sus alumnos más aventajados tenga una oportunidad de este nivel.
Con respecto a las características del tenismesista, Esnard dice que se trata de un atleta muy entregado a la práctica de su deporte y que por eso ha cosechado, a su corta edad, más galardones nacionales e internacionales que cualquier otro chico de 16 años.
Manifiesta que en lo deportivo esta preparación de seis meses en Suecia, le caerán muy bien y serán determinantes para el fortalecimiento físico-técnico de Josué y para sus aspiraciones.
“Nosotros no subestimamos a nadie y todos merecen nuestro respeto, pero en el caso de Donado llegó el momento en el que es una necesidad que el compita contra rivales más exigentes en todo aspecto”, dice el entrenador.
Esnard da su voto de confianza Donado y expresa que en las filas federadas hay una gran cantidad de jugadores infanto-juveniles motivados por la trayectoria de Josué y que quieren seguir sus pasos triunfales.