El ministro de Gobernación, René Figueroa, no se inmutó por las críticas de los empresarios a los planes de seguridad que impulsó el Gobierno para combatir la delincuencia bajo los nombres Mano Dura y “Supermano Dura”, impulsados por las administraciones de Francisco Flores y Antonio Saca.
Mientras Napoleón Guerrero, presidente de la Asociación de Industriales (ASI), y Federico Colorado, presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), no ven resultados favorables de los planes, Figueroa sí los advierte.
“‘Supermano Dura’ cumplió al dejar en la cárcel a más de 4 mil 200 pandilleros; por tanto, aquí el punto de honor no son los nombres, sino la constante lucha contra la delincuencia”, dijo.
Guerrero dice que los niveles de delincuencia han crecido en lugar de disminuir y Colorado reclama que los planes no fueron pensados de manera integral.
Pero en todo caso, Figueroa dice que el esfuerzo del Gobierno se hace, y ello está en constantes revisiones.
Pero llamó a los empresarios a que le muestren planes de mejoramiento, porque esos planes serán bien recibidos por el Ejecutivo. “La crítica sana la tomamos y la hacemos nuestra”, reiteró el funcionario.
El ministro recordó que con la colaboración de la Asociación de Distribuidores de El Salvador (ADES) se ha logrado controlar situaciones de extorsión en varias rutas a escala nacional, utilizando detectives que manejaron unidades distribuidoras para identificar y capturar a los delincuentes.
Los empresarios, sin embargo, se quejan de que muchos de los distribuidores han optado por no repartir en zonas inseguras.