El estado intelectual en que llegan los bachilleres a las universidades no es siempre el ideal. Las notas promedio del examen de admisión para el ciclo 2007 de la Universidad de El Salvador así lo demuestran. La nota media fue de 40.05, en una escala que tiene como tope de excelencia el 100. En otras palabras, reprobaron.
La nota máxima la obtuvo un alumno que pretende ingresar a la Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas. De los 16 mil 458 bachilleres que se examinaron, solo él sacó 85. Una nota que tampoco da mucho para celebrar, sobre todo cuando el vicerrector académico, Joaquín Machuca, aclara que los alumnos tuvieron acceso por vía internet, discos compactos y folletos, a una guía de estudios en donde se resumían todos los temas de la prueba realizada este mes.
En esta primera ronda de la prueba hubo 1 mil 84 eliminados. Ellos no podrán ingresar a la universidad debido a que sacaron menos de 30 en la prueba. Representan al 6.59% de los que se sometieron al examen. Un número por poco mayor, 1 mil 840, superó el 50 de calificación y con eso aseguró su pase al siguiente examen.
Pero, en vista de que cuando la mayoría presenta deficiencias, las exigencias bajan, aquellos que no superaron el 50, pero que tampoco bajaron del 30, también tienen pase a la siguiente ronda. “Es lo que se hace, a veces es necesario reforzar”, admite con un dejo de resignación Joaquín Machuca. Estas mecánicas no pasan inadvertidas. Los procesos de selección de estudiantes forman parte de los elementos que se toman en cuenta al otorgar acreditaciones, según Knut Walter, presidente de la comisión acreditadora.