Interrogatorios a Sadam Husein y documentos oficiales incautados descartaron nexos entre el ex gobernante iraquí y la red terrorista Al Qaeda, señalaron nuevos elementos de un informe del Pentágono divulgado el viernes 6, que echó por tierra uno de los argumentos usados por Estados Unidos para invadir Iraq en 2003.
Un resumen de dos páginas del informe se había publicado en febrero, pero el Pentágono desclasificó el viernes el texto entero de 120 páginas a petición del presidente de la Comisión del Senado para las Fuerzas Armadas, el demócrata Carl Levin.
“Son informaciones viejas. El resumen (del informe) salió hace dos meses”, reaccionó el portavoz del Pentágono Bryan Whitman.
Según el inspector general del Departamento de Defensa estadounidense, la información obtenida tras la caída de Sadam confirmó la posición previa a la guerra de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de la inteligencia del Pentágono respecto a que Bagdad no tenía contactos directos con Al Qaeda.
El informe señala que tanto los interrogatorios a Sadam y a otros altos funcionarios del régimen iraquí, como el análisis de los documentos incautados en Iraq, “confirmaron todos que Iraq y Al Qaeda no cooperaban”.
Este texto contradice un argumento de peso del gobierno del presidente estadounidense, George W. Bush, para justificar la invasión a Iraq: la supuesta relación de trabajo entre Bagdad y Al Qaeda.
La red, con base en Afganistán y dirigida por Osama Bin Laden, estuvo detrás de los atentados de septiembre de 2001 en Estados Unidos, que dejaron casi 3,000 muertos.
El informe subrayó que la oficina del entonces subsecretario de Defensa Douglas Feith, uno de los principales defensores de la invasión a Iraq tras los ataques de 2001, había ignorado la postura de la CIA y del informe de inteligencia del Pentágono.
Feith había calificado la supuesta relación Al Qaeda-Iraq de “madura” y “simbiótica” en un informe al jefe de gabinete del vicepresidente Dick Cheney. El reporte de Feith nombró cooperación en 10 áreas, incluyendo entrenamiento, financiación y logística.
Pero el nuevo reporte indica que la inteligencia estadounidense había concluido, en aquel momento, que no había “señales determinantes” de los nexos entre Iraq y Al Qaeda, y que la “cooperación directa (...) no fue establecida”.
Antes de la guerra hubo poco debate público en Estados Unidos sobre las afirmaciones del gobierno de Bush de la relación ente Irak y el grupo de Bin Laden.
Pero luego de la invasión de la coalición liderada por Estados Unidos en 2003, varios funcionarios de inteligencia afirmaron que la Casa Blanca y sus partidarios ignoraron las informaciones que les brindaron y seleccionaron a su conveniencia los hechos que apoyaban sus argumentos para ir a la guerra.
“Es importante para el público ver por qué el inspector general del Pentágono concluyó que los servicios del secretario Feith desarrollaron, produjeron y luego divulgaron análisis sobre la relación entre Irak y Al Qaida que tenían conclusiones contradictorias con el consenso de la comunidad de inteligencia, y por qué el inspector general concluyó que estas maniobras fueron inapropiadas”, declaró Carl Levin en un comunicado.
Cheney insistió en una entrevista radial el miércoles en la existencia de los nexos entre Iraq y Al Qaeda antes de 2003, al aseverar que la red trabajaba en Iraq “inclusive antes de que nosotros entráramos en escena”.
“Como lo digo, estaban presentes antes de que invadiéramos Iraq”, dijo Cheney en el programa de radio conservador de Rush Limbaugh.
La Casa Blanca había reaccionado en febrero señalando que el presidente Bush reconoció, “desde hace tiempo, que la inteligencia que condujo a la guerra en Iraq era inexacta” y que había tomado “medidas espectaculares” para reformar la comunidad de inteligencia. |