“A partir del lunes estaremos trabajando con las niñas en una terapia específica para darle seguimiento al caso”, comentó el domingo Víctor Manuel Torres, subsecretario de Epidemiología de la secretaría de Salud del Estado de México (centro). Se refería a las internas en la escuela a cargo de la congregación católica “Hermanas de María”, creada en Corea del Sur, y que en masa comenzaron a sufrir problemas para caminar.
“Hay que investigar si (se trata) de una situación de adversidad social”, añadió en una conferencia efectuada el domingo en las instalaciones del internado gratuito, al que sólo ingresan menores de escasos recursos para estudiar bajo rígidas reglas de disciplina la secundaria y preparatoria técnica por un período de cinco años.
El extraño mal que se manifiesta con dolor de cadera, y de articulaciones inferiores, además de diarrea en algunos casos, comenzó a afectar a las niñas desde octubre pasado. Desde entonces 600 de las 4,500 internas fueron atendidas en diversos hospitales.
Actualmente “sólo 120 niñas siguen presentando algunos o todos los síntomas y están en el internado”, añadió el funcionario.
Después de efectuarles varios análisis, las autoridades médicas estatales descartaron que las menores sufrieran alguna enfermedad biológica.
“El diagnóstico que tenemos hasta el momento es crisis conversiva epidémica, padecimiento conocido como histeria de masas”, comentó en días pasados Torres.
El domingo, las monjas coreanas decidieron adelantar la única visita semestral que tienen los familiares de las internas para visitarlas en el plantel, ubicado a unos 50 kilómetros de la capital.
Versiones periodísticas señalan que varios padres decidieron llevarse a sus hijas del internado.
El subsecretario de Epidemiología había dicho a la AFP que algunas de las terapias se efectuarán en el internado, sin especificar cuántas niñas serán sometidas a ellas.
Margie Cheong, la monja que dirige el internado “Villa de las Niñas”, ha negado versiones que señalan que la enfermedad puede tener su origen en el estrés causado por la estricta disciplina y las reprimendas que presuntamente sufren las niñas, como correr descalzas o permanecer en el estiércol de los animales de la granja.
Sin embargo, el subsecretario de Prevención de la Secretaría de Salud, Mauricio Hernández, aseguró que el mal es resultado del estrés. “Este padecimiento que ocurrió en esta institución se debió a una alteración sicológica que afecta al organismo, que es un transtorno que se origina de la adversidad social y da a la población vulnerable de entre los 11 y 17 años”, explicó el funcionario.
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México abrió una investigación por oficio. |