Más de 600 millones de trabajadores, el 22% de la fuerza laboral mundial, tienen jornadas de duración “excesiva”, según un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) difundido recientemente y que defiende los efectos positivos de las jornadas de menor duración.
Al comparar la situación en 50 países, los autores del estudio descubrieron tendencias muy diversas —desde individuos con jornadas muy extensas hasta los que trabajan pocas horas— y establecieron que la mayor incidencia de jornadas laborales intensas se registra en Perú, Corea del Sur, Tailandia y Pakistán.
La lista la encabeza Perú con 50.9% de trabajadores, seguido de Corea del Sur (49.5%), Tailandia (46.7%) y Pakistán (44%), aunque la evaluación omite a economías en desarrollo emergentes como las de China, la India y Brasil.
Entre los países industrializados, la OIT calcula que la incidencia de jornadas laborales intensas involucra al 12.1% de trabajadores en España, al 10.6% en Canadá, al 17.4% en Japón, al 18.1% en Estados Unidos, al 25.7% en Reino Unido y al 19.2% en Suiza. Varios países latinoamericanos también figuran en el estudio.