En una caja vienen unas fotos y un cuaderno para notas. La destinataria, Ana Frank, se alegra cuando lo recibe. Le servirá para “vivir incluso después de la muerte”, como ella confiesa en esas páginas. Es Ámsterdam, Holanda, y es 1942. La Segunda Guerra Mundial ya había invadido las calles de Holanda cuando Ana comienza a escribir su diario: este es el inicio de la obra de teatro que el grupo 50 al Sur, de Costa Rica, trajo al Teatro Luis Poma por segundo año consecutivo.
Basada en “El diario de Ana Frank”, de esta joven judía que a los 13 años debe confinarse en la parte trasera de un edificio junto a su familia (tres personas) y otros conocidos (cinco más y un gato) para huir de la guerra, este montaje de hora y media de duración narra los problemas de convivencia que hubo en los dos años de encierro y el crecimiento personal de su protagonista, interpretado por Carolina García. Y todo ello lo viven en la casa de atrás, o anexo secreto, con actos cotidianos: comidas, horas de estudio y lectura, pláticas y hasta flirteos.
Jorge Hugo Carrillo, actor y director de la obra, comentó que la adaptación para el teatro fue hecha en los cincuenta, por lo que cambiaron algunas de las escenas detalladas entonces por Frances Goodrich y Albert Hackett.
En el escenario
Los costarricenses la estrenaron el 4 de agosto de 2004, cuando Frank cumplió 60 años de haber sido descubierta. Carrillo explicó: “En este caso no es un homenaje, es un canto, porque creemos que Ana Frank es (también) iraquí y pudo haber sido una niña salvadoreña durante el conflicto armado o guatemalteca o africana”.
Sobre la obra, que sigue en cartelera este fin de semana, Wendy Chicas, de 23 años y estudiante de profesorado, afirmó que le llamó la atención el comportamiento “natural” de Frank y “cómo se identifica uno a la larga con ella”. “Me pareció muy bien, muy bonita. Lo que más me gustó fue el final”, opinó Laura Elías, de 21, estudiante de fisioterapia, “pero en el libro sale mucho más que aquí”. Pese a que ser más breve que el texto de Frank, es una obra coherente y bien montada por lo que sí muestran del diario original, por esa Ana, ese Otto, ese Peter y cada uno de los demás. |