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El Salvador, CA
  › Diciembre 1 de 2008

Corneille, último pintor de grupo Cobra, supera la depresión con 85



La Haya, DPA
cultura@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 7/2/2007

Dos guardaespaldas protegen al anciano de posibles tumultos. El Museo CoBrA de Amstelveen devolvió este mes al artista holandés Corneille a la luz pública después de una larga pausa. Una gran exposición rinde allí homenaje al último pintor vivo del antiguo grupo experimental Cobra. Corneille cumple 85 años el 3 de julio. Sus antiguos compañeros de ruta, Karel Appel y Constant (Nieuwenhuys), murieron en los dos pasados años.

   Los tres holandeses fundaron junto a otros artistas belgas y daneses el grupo Cobra en 1948. El nombre proviene de las ciudades de Copenhague, Bruselas y Amsterdam. Aunque solo estuvo activo tres años, Cobra se convirtió en uno de los más importantes grupos artísticos de la posguerra, a contramarcha del surrealismo. Espontaneidad, formas expresivas y los colores llamativos impregnan la obra de Corneille.

   "Detesto la inspiración", dijo en una reciente entrevista al diario "Volkskrant". "Simplemente comienzo a trabajar. Después de una pincelada viene la siguiente, después de un mancha de color, la otra."

   Las mujeres y los pájaros son el motivo recurrente en los cuadros de Corneille. "Los pájaros son símbolo del ansia, pero también de la conexión entre el Cosmos y la Tierra", explicó el pintor. "Las mujeres son para mí la Tierra. Siempre las pinto acostadas, dispuestas a entregarse".

   Los críticos creen que se repite demasiado, pero no le importa. "Corneille es Corneille. En algún momento uno encuentra su estilo propio." Sí lo enfurece ver miles de reproducciones ínfimas de sus obras en tazas, vasos y demás cacharros, sin que haya obtenido un céntimo del negocio.

   Corneille nació en 1922, en el seno de una familia holandesa de la ciudad belga de Lieja. Su nombre verdadero es Guillaume Cornelis van Beverloo. Asistió a la Academia de Arte en Amsterdam, aunque prefirió formarse como autodidacta. En 1950 se trasladó a París. Los viajes, su segunda pasión después de la pintura, lo llevaron por todo el mundo.

   Pero hace dos años el artista se hundió en la oscuridad interior. Fue ingresado en una clínica psiquiátrica de París con una depresión grave y puesto bajo la tutela legal de su esposa 26 años menor, Natasha de Laktionoff.

   La prensa holandesa reprodujo testimonios de conocidos que sospechan de Natasha, a la que acusan de aislar al anciano artista del mundo exterior y estar detrás de su dinero. Pero la mujer se defiende con el apoyo del hijo de ambos, Dimitri, y asegura que Corneille gastó casi toda su fortuna durante su depresión.

   El pintor, ya recuperado, no quiere hablar de este capítulo de su vida. Pero agradeció expresamente a su esposa por haberlo protegido durante la tormenta.