En medio de la celebración del Día de la Independencia de los Estados Unidos, decenas de niños ciudadanos americanos abogaron al Congreso para que retome el debate de una reforma migratoria justa y lo apruebe.
En la manifestación realizada frente al edificio de la Corte Federal de Los Ángeles, los pequeños leyeron la declaración de independencia de Estados Unidos, en un acto en el que exigieron respeto a sus derechos civiles, y exhortaron a los senadores a garantizar la seguridad de más de cuatro millones de niños que actualmente temen ser separados de sus padres indocumentados.
Según la chalateca María Rosa Amaya, el miedo de sus dos hijos no es infundado, sobre ella pesa una orden de deportación de 1993 que puede ser ejecutada. Para Martha Ugarte, vocera de Mujeres Unidas, tanto el Gobierno, como el Legislativo están desconociendo los derechos de estos niños.