Los 195 kilómetros traducidos a más de tres horas de recorrido desde la capital serán recompensados con incomparables parajes, clima de montaña (como las de occidente o Chalatenango) y aire puro.
Esto y más es lo que ofrece el Complejo Conchagua, ubicado en el mismo volcán que da su nombre, dentro del área natural protegida justo “en el último rincón de La Unión”, como expresó Rosendo Acosta, guardaparque y miembro de la cooperativa El Faro que tiene a su cargo el cuido y protección de esta belleza natural de oriente, en conjunto con varias ONG y la Cooperación Española.
Acá podrá disfrutar de la unión de 1,200 hectáreas de terreno en bosques primario, secundario y tropical seco que harán de su estancia en las modestas cabañas (cinco en total), que poseen vista directa al golfo de Fonseca, algo realmente de envidiar.
Quizás no sea un cinco estrellas en cuanto a comodidades, pero sin duda estará donde el cielo y el mar se unen en el último pedacito del país.