“Uno va aprendiendo a trabajar y se empieza desde abajo; es una de las grandes lecciones de la vida y que mi familia me dio”, dijo Kathya Carranza, presentadora de noticias de Telecorporación Salvadoreña, que a la edad de ocho años ya invertía el tiempo en su primer trabajo: empaque de regalos y corte de telas en un negocio de familia. “Era una tienda de telas y me daban el chance de empacar regalos y cortar tela. Me pagaban en aquel entonces unos ¢5, y ya me servía para comprar mis chucherías en el colegio”, dice entre risas Carranza.
Como ella, muchos de los presentadores de televisión no iniciaron su vida laboral precisamente delante de las cámaras, como indica la encuesta realizada por LPG Datos.
En ella se refleja que el 22% obtuvo su primer empleo en televisión. Sin embargo, un 20% lo hizo en radio. Hay un 10% que debutó laboralmente en el mundo del modelaje o la animación de eventos. Sobresale un 10% que se inició en el mundo de las ventas y la administración.
Pero entre los primeros trabajos remunerados que los presentadores de televisión recordaron existen ocupaciones tan variadas como la mecánica, la fumigación, repartidor de periódicos, meseros en restaurantes y colaboradores jurídicos.
Este último es el caso del presentador y director del programa de deportes de Canal 12 “El pizarrón deportivo”, Carlos Artiga.