El 43.4% de los capitalinos aprueba el trabajo realizado por Violeta Menjívar como alcaldesa de San Salvador, en su primer año de gobierno, según una encuesta municipal elaborada por LPG Datos, la unidad de investigación social de LA PRENSA GRÁFICA.
Esta cifra es similar a la obtenida por la funcionaria hace seis meses. El problema para ella es que la cantidad de detractores va aumentando y ya casi es igual a la de quienes la apoyan. El 41.6% de los habitantes de San Salvador la desaprueba, lo cual es superior al 39.3% de octubre de 2006.
Menjívar, además de estar a punto de ser desaprobada por la población, tiene una popularidad baja, si se la compara con el ex alcalde Carlos Rivas Zamora, quien siempre obtuvo el favor de más de la mitad de la población de San Salvador.
La investigación muestra, además, que el trabajo de la alcaldesa puede llegar a generar debates enconados en torno a dos temas: la limpieza y el orden de la ciudad. La mayoría de logros y fracasos adjudicados a Menjívar giran en torno a cómo ha enfrentado estos problemas; algunos capitalinos dicen que está progresando, pero hay otros que dicen que no.
El reordenamiento capitalino ha estado constantemente en agenda de la municipalidad e incluso del gobernador de San Salvador, Rodrigo Samayoa, ex candidato a alcalde por ARENA. Este interés ha supuesto un acercamiento entre gobierno central y alcaldía, pero la gente no lo cree así: el 45.2% califica esa relación de mala o muy mala y el 33.4% opina que es buena o muy buena.
El 43.9% dice que Gobierno y alcaldía tienen igual culpa en que las relaciones no estén mejor; el 17.6% culpa a la alcaldía, y el 22.7%, al Gobierno.
La mayor parte de los entrevistados, por otra parte, dice que la alcaldesa está cumpliendo solo algunas de sus promesas; el 27.8% dice que no las está cumpliendo y el 18.8% dice que sí.
Inconformes
Los capitalinos están inconformes con el estado actual de la ciudad. El 71.6% dice que San Salvador está mal o muy mal, contra el 13.2% que opina lo contrario.
La principal razón para tanto pesimismo es la inseguridad y el desorden y suciedad en las calles, aunque no se culpa de todo ello al gobierno local.
Ahora bien, en el aspecto de competencia municipal, lo que los capitalinos más resienten es definitivamente el desorden en el centro histórico.
Luego está el problema de la basura, pero aquí hay que distinguir dos aspectos: la limpieza de las calles y la recolección de desechos en las casas. La gente está muy conforme con la recolección de la basura, pero no con la limpieza de las calles.