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El Salvador, CA
  › Diciembre 4 de 2008

ISSS distribuye fármacos defectuosos

Un anticonceptivo y un anticoagulante fueron retirados de las farmacias del Seguro Social tras reprobar los análisis de calidad. Esta medida se tomó ya cuando la mayoría de los fármacos había sido entregada a los derechohabientes. Laboratorios Paill, fabricante de los dos productos, acusa al ISSS de exigir pruebas adicionales a las habituales. Salud Pública y hospitales privados aún los distribuyen.

Glenda Girón
nacion@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 7/7/2007

El Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) retiró de sus farmacias un anticonceptivo por considerar que no cumplía con los requisitos de calidad que debe tener un medicamento. Esta acción se dio solo después de confirmar nueve fallas terapéuticas. Es decir, solo después de que nueve mujeres a quienes se les suministraba el producto salieron embarazadas.

El fármaco, conocido como anticonceptivo hormonal, es un genérico que reproduce la misma fórmula del original que se comercializa como Messigina. Fue adquirido por primera vez en 2006. Es producido por el nacional Laboratorios Paill.

El fabricante entregó 88,000 ampollas de este anticonceptivo mensual para ser consumidas durante al año pasado. El retiro del producto se giró cuando ya 85,000 habían sido aplicadas a las derechohabientes, informó el técnico de producción de Laboratorios Paill, Miguel Escobar.

El comité de farmacología del ISSS ha recibido este año 17 denuncias de fallas en medicamentos. De estas, nueve son los embarazos que la institución achaca al mal funcionamiento del anticonceptivo de Paill, según Jenny Patricia Solano, del comité técnico médico del ISSS.

Este no es el único medicamento retirado de los anaqueles del Seguro Social. El clopidogrel, usado para evitar que se formen coágulos y con ello reducir posibilidad de afecciones tan graves como apoplejías, fue exiliado por no cumplir con los perfiles de disolución, es decir, que según las pruebas, la tableta no se deshacía dentro del organismo, por lo que no tenía ningún efecto sobre el paciente.

Este clopidogrel, comercializado con el nombre de Plavigrel, también es fabricado por Paill, y según Escobar, el ISSS le encontró fallas tras un año de estarlo ofreciendo a sus usuarios.

Escobar coincide con otros especialistas consultados, en que los efectos de un mal funcionamiento de este medicamento son menos evidentes a corto plazo. “Es una prevención, y su efecto no se aprecia de una forma inmediata, es solo como para estar protegido porque puede sufrir o no un problema cardíaco”, indicó.

Este compuesto fue sometido a pruebas de laboratorio –en donde se le detectaron los defectos– porque era la primera vez que el ISSS lo adquiría. Las medicinas con las que la institución ya tiene experiencia solo pasan por análisis químicos cuando se les detecta una falla evidente al ojo humano, como por ejemplo, cuando un producto inyectable se ha precipitado o una tableta tiene aspecto moteado, según personal del departamento de calidad del ISSS.

Deficiencia

Estos dos casos desnudan que la verificación de la calidad en productos tan delicados como la medicina aún no ha alcanzado la madurez, reconoció el jefe de farmacoterapia del ISSS, Guillermo Rodríguez.

El hecho de que la institución haya “protegido” a sus derechohabientes con el retiro de medicinas de dudosa calidad tiene un alcance limitado. El anticonceptivo, por ejemplo, es uno de los que se distribuyen en los centros asistenciales de Salud Pública y en hospitales privados, aunque en estos no ha habido denuncias de anomalías, asegura Escobar.

El anticoagulante –recetado a personas que han quedado vulnerables tras algún accidente cardíaco o cerebral– aún se encuentra disponible en farmacias.

La institución que por ley es la encargada de regular el mercado de los medicamentos es el Consejo Superior de Salud Pública (CSSP), que, hasta esta semana, aún no tenía conocimiento de estos dos casos. El secretario del CSSP, Daniel Quinteros, atribuyó el retiro del clopidogrel de las farmacias del ISSS a un “conflicto entre empresas nacional y transnacional en adjudicación del producto”. Indicó que este tipo de situaciones tiene origen en los intereses económicos.

De los 59 laboratorios farmacéuticos que existen en El Salvador, solo 45 están aptos para fabricar medicinas debido a que son los únicos que lograron demostrar –en inspecciones cada seis meses– que respetan las buenas prácticas de manufactura. Entre los que según documentos son cumplidos, está Paill.

Estar autorizado, sin embargo, no es sinónimo de calidad total. El mismo Quinteros reconoce que errores como la inadecuada limpieza de las áreas puede ocasionar que algunos lotes de medicamentos salgan con defectos.

Si una anomalía de estas logra ser detectada, el laboratorio está obligado a retirar todo el producto del mercado. El problema, reconoce Quinteros, es que por la falta de recursos no siempre se logran identificar estos “casos especiales” y por lo mismo, el ISSS no sabe cuántos otros medicamentos que están tomando los cotizantes pueden tener deficiencias.

Clientes
Salud Pública, al igual que el Seguro Social, adjudica licitaciones a laboratorios Paill con frecuencia. Solo el ISSS ha entablado con esta empresa negocios que alcanzan los $295,000. Según la página web, la empresa fue creada en 1992. El Consejo Superior de Salud Pública (CSSP) lo incluye en la lista de las 45 casas farmacéuticas que cumplen con las buenas prácticas de manufactura. Ofrece más de 10 tipos de productos y una línea pediátrica.
Fotos de LA PRENSA/Juan José López


Como seguimiento de marca nueva, en el transcurso de tres meses se hizo el segundo análisis y ahí se detectó falla.”

Rebeca Flores, depto. aseguramiento de la calidad, ISSS.

Nos dijeron que encontraron unos embarazos, fallas terapéuticas de nuestro producto, lo que nos resultó extrañísimo.”

Miguel Escobar, técnico de planta Laboratorios Paill.

Pecados originales
Los roces entre laboratorios descubridores y los que reproducen fórmulas ganadoras tienen eco en todo en mundo.
Innovador Es el producto al que llega un laboratorio después de años de investigación.

Patente Es una figura que permite al laboratorio descubridor ser el único habilitado para comercializar una fórmula o principio activo. Solo dura un tiempo determinado.

Genéricos Son medicamentos que, una vez vencidas las patentes, se fabrican con fórmulas que se asemejan a las de los innovadores. Se comercializan a precios mucho más bajos.

Controles Los innovadores ingresan al país respaldados por certificados de calidad emitidos por instancias reconocidas a escala mundial. Las casas farmacéuticas que fabrican genéricos en El Salvador enfrentan el problema de que no existen en la región centroamericana laboratorios con capacidad para hacer análisis que prueben que sus productos tienen el mismo efecto que los originales.

Los señalados
Los dos medicamentos a los que se les encontraron fallas estaban siendo adquiridos por el ISSS desde 2006. En 2007, Paill también había ganado las licitaciones de estos fármacos, pero el Seguro Social decidió dejar los contratos sin efecto.
Anticonceptivo hormonal. Es el genérico que reproduce la fórmula de la Messigina. Es un anticonceptivo de aplicación mensual. Estuvo siendo distribuido al menos desde junio de 2006.

Clopidogrel. El nombre con el que se comercializa en El Salvador es Plavigrel. Es un anticoagulante y se suministra a personas que han tenido algún accidente cardíaco o cerebral. Sirve para evitar que se formen coágulos.

El saldo
85
mil anticonceptivos repartidos.

3
mil devueltos al fabricante.

9
embarazos registra el ISSS.