Este día, Camilla Parker cumplirá 60 años convertida en duquesa de Cornualles, ya aceptada como miembro de la familia real y con el apoyo de la prensa y del público que ve cómo ha devuelto la sonrisa a la cara del príncipe de Gales.
Lejos quedan los días turbulentos en los que Diana llamaba a Camilla “la Rottweiler” y en los que se informaba que enfurecidos compradores le arrojaban panecillos cuando entraba en un supermercado, una historia que ella negó ante sus amigos.
“Siempre habrá un núcleo duro de personas devotas de Diana a los que les gusta creer que Camilla es la madre de todos los males. Pero creo que la mayoría reconoce que las cosas no son tan simples”, dijo a Reuters la biógrafa de la familia real, Penny Junor.
“No hay comparación entre la Camilla de 50 (años) y la de ahora. Ella es aceptable para el público. Había personas que pensaban que buscaba algo con su relación con el príncipe. Pero ella es feliz apoyándole a él y no hay una ambición personal”, añadió.
Después del sonado divorcio de Carlos en 1996, la casa real inglesa comenzó una prudente campaña para conseguir el apoyo del público a Camilla. A medida que se iba borrando el recuerdo del triángulo amoroso, Carlos insistió en que su relación con Camilla, a la que conoció en un partido de polo en 1970, “no era negociable”.
Carlos y Camilla, los dos salidos de matrimonios fallidos, se casaron en abril de 2005 después de una turbulenta historia de amor intermitente durante 35 años.
Gyles Brandreth, autor de un libro sobre Carlos y Camilla, dijo: “Lo que pudo desestabilizar la monarquía, ahora la ha fortalecido: la casa Windsor ha mostrado su adaptabilidad”.
“La mujer que una vez se acobardó en el aparcamiento de un supermercado mientras unos desconocidos le arrojaban panecillos —añade— ahora saluda a la multitud desde el balcón del palacio de Buckingham.”
Un regalo inusual
Para este día, Camilla ha confesado que el mejor regalo que puede recibir es una ayuda para la Sociedad Nacional de Osteoporosis, enfermedad de la que murieron su madre y abuela.
Así, Camilla, que posee el cargo de patrocinadora de dicha organización, ha pedido a sus más cercanos que en vez de obsequiarle con cualquier detalle, hagan una donación para luchar contra la enfermedad.