De la mano de su jugador estelar Josué Donado, El Salvador se coronó ayer campeón absoluto del Centroamericano de Tenis de Mesa Juvenil, con lo que sumó su tercer título consecutivo en estos eventos.
El equipo de casa se llevó los máximos honores al totalizar 65 puntos por 60 de los mexicanos.
En la gran final de individuales, Donado venció contundentemente (en un lapso de 12 minutos) por cuatro sets a cero al mexicano Salvador Uribe con parciales de 11-5, 14-12, 11-5, 11-5. (Leer entrevista aparte.)
Aún desconcertado, el azteca atribuyó su derrota a la falta de concentración, al no haber encontrado su ritmo de juego y a que su reacción llegó muy tarde, sumado a que Donado es un jugador muy rápido.
El viernes anterior Josué había campeonizado en por equipos (junto a Andrés Ortez, Pablo Henríquez y Boris Galeano) y en dobles ganó oro haciendo pareja con Andrés Ortez.
La única medalla dorada que se le escapó fue la de mixtos, en donde Estefanía Ramirios no estuvo a la altura, por lo que cayeron ante Kevin Soto y Andrea Estrada, de Guatemala, y se quedaron con la de bronce. La de oro fue para Salvador Uribe y Sarah Rosas, que se impusieron en la final al dúo chapín.
Pesadilla para Estefanía
Definitivamente este no fue el campeonato de Estefanía Ramirios, porque fue relegada a tres bronces y solo vio la de oro en la modalidad de equipos.
Una de sus derrotas más duras la sufrió ayer en la semifinal ante la costarricense Angie Araya, que la venció por 4 sets a 3.
Estefanía hizo su lucha. Cayó en el primero 11-7, ganó el 2.º y 3.º (14-12 y 13-11); perdió el cuarto y quinto (11-8 y 12-10), volvió a la vida en el sexto (11-6), pero se quedó sin fuerzas para el séptimo y cayó 11-5.
Al caer el último punto en su contra, cuando ella misma sumó el punto 11 en favor de su rival, apenas tuvo ánimos para estrechar la mano de su vencedora, abandonó rápidamente la zona de juego y se fue a un lugar del Palacio de los Deportes a soltar todas las lágrimas que le quedaban, mientras su entrenador, Carlos Lovo, estuvo consolándola.
Varios minutos después y en la ceremonia de premiación se notaba triste y con un sabor amargo porque la gran final era su gran oportunidad.
“Fue por el nerviosismo; espero tener mi revancha en los próximos Juegos del CODICADER”, dijo.
Angie, quien a su vez cayó en la gran final de individuales ante la mexicana Sarah Rosas, expresó que Estefanía casi siempre le gana, pero hoy logró cobrarse una. “Creo que gane por concentración; las cosas salieron bien y es lógico que seguiremos rivalizando”, concluyó.