El 8 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Alfabetización, que este año será celebrado por partida doble. Ayer arrancó con la inauguración del III Congreso Nacional de Alfabetización a cuya apertura asistió el presidente de la República, Antonio Saca.
Además de conocimiento, el esfuerzo por alfabetizar recibirá $1 millón adicional a su presupuesto, así lo anunció la ministra Darlyn Meza. A su juicio, eso refuerza que existe un compromiso claro con el tema.
“Así se da a conocer una muestra de una alianza entre el sector privado y público que permite dar evidencia de que los recursos financieros y la prioridades del país pueden llevarse paralelamente”, indicó.
El presidente de la República expresó su satisfacción por el apoyo que se ha logrado en el campo de la alfabetización en los últimos años.
“Es un honor encabezar la inauguración de este congreso que pretende difundir y profundizar los nuevos conocimientos en torno al trabajo que se está haciendo en la alfabetización y la educación de adultos en El Salvador”, subrayó.
En el país, el índice de analfabetismo es del 5% para las personas entre 15 y 24 años. Y para el grupo entre 25 y 59 es del 15%.
En el congreso se contó con la asistencia de alrededor de 800 personas, entre beneficiarios, alfabetizados y demás invitados. El mismo giró alrededor de la conferencia denominada “La educación de jóvenes y adultos del siglo XXI. Un sistema educativo para crear capital humano”, impartida por el experto internacional Salvador Muñoz.
Para Meza, este congreso significó una satisfacción muy grande de todo un esfuerzo en conjunto. “Estamos aprovechando la oportunidad para poder decir que se cumple el primer aniversario de un esfuerzo que el presidente quiso realizar como parte del plan nacional de educación, el esfuerzo de juramentar a una comisión, que tiene la responsabilidad de apoyar todo el esfuerzo”, dijo.
Dedicación y esfuerzo
Rodolfo Pinzón es una muestra de dedicación. Su historia comenzó desde los 15 años cuando conoció el programa de educación para adultos PAEBA. “Es un privilegio estar aquí. Saqué mi tercer ciclo en un centro escolar nocturno en el que todavía sigo estudiando el segundo año de bachillerato”, expresó. Pinzón trabaja como vendedor y el saber leer le ha ayudado mucho. “El esfuerzo vale la pena no importa las circunstancias”, finalizó.