Los ocho agentes que están siendo investigados administrativamente por la muerte del cabo Carlos Reymundo se escaparon de sus labores el miércoles por la tarde, horas antes del homicidio, confirmaron los titulares de la Policía y de la Academia Nacional de Seguridad Pública (ANSP).
Benjamín Cestoni y Rodrigo Ávila confirmaron que los policías tampoco debieron haber estado armados. “Las armas se guardan en la ANSP”, explicó Cestoni.
Pero ese no fue el caso de los agentes quienes, con sus pistolas, se escaparon a la playa La Zunganera, en La Paz, en un momento en que debieron de haber permanecido de guardia en la ANSP, donde estaban destacados. “Estábamos en emergencia por el huracán Félix y habíamos suspendido las licencias (permisos de salida)”, agregó Cestoni.
Cestoni y Ávila insistieron en que el asesinato del cabo Reymundo —quien se desempeñaba como instructor de tiro en la escuela policial— es responsabilidad exclusiva de quien disparó. Ambos evitaron hacer comentarios de los controles internos de la ANSP para evitar fugas de ese tipo. “Lo más probable es que se hayan escapado de escondidas”, explicó Cestoni.