El ministro de la Defensa Nacional, general de división Otto Romero, reveló ayer que se prepara un nuevo grupo de soldados para ser enviados a Iraq; sin embargo, su partida estaría ligada a la prolongación de la resolución de Naciones Unidas sobre el uso de la fuerza multinacional en Iraq y al respaldo político en la Asamblea Legislativa.
“Un décimo contingente a esta altura ya se está preparando, obviamente sí, pero se requiere todavía del marco jurídico de Naciones Unidas y de la Asamblea Legislativa”, explicó el ministro que sostiene que el Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada ya “comienza a ser preparativos”.
El Salvador, que mantiene 280 soldados desplegados en la ciudad de Al Kut, capital de la provincia de Wasit, tiene autorización del congreso para permanecer en Iraq hasta el 31 de diciembre próximo, en concordancia con la resolución de Naciones Unidas.
“Si ONU emite resolución nosotros vamos a la Asamblea (Legislativa), sino la emite no tendríamos forma jurídicamente válida de estar en Iraq y tendríamos que salirnos”, reconoció.
Romero, no obstante, aclaró que al final serán las autoridades de Iraq las que tendrán la última palabra sobre la continuidad de la presencia militar salvadoreña en aquellas tierras.
“Lo cierto es que, según parecen las cosas, podríamos continuar en Iraq si los iraquíes nos necesitan”, dijo Romero, pero no especificó cuántos hombres conformarán el décimo batallón que sería enviado a la nación árabe.
El Salvador mantiene presencia militar en Iraq desde agosto de 2003, tras la caída de Sadam Husein en marzo de ese mismo año a manos de tropas invasoras del gobierno de los Estados Unidos.
La tropa salvadoreña, que han sufrido cinco muertes y más de una treintena de heridos, se dedicó inicialmente a entrenar la nueva fuerza militar y policial de Iraq; y últimamente su trabajo está centrado en tareas de reconstrucción y de asistencia humanitaria.
FMLN adversa más envíos
El Frente Farabundo Martí se mostró ayer en contra de que El Salvador continúe enviando soldados para que formen parte de la coalición internacional que comanda los Estados Unidos en Iraq.
“Siguen en su política caprichosa (de permanecer en Iraq) cuando la comunidad internacional prácticamente ante la no existencia de argumento sobre esa guerra se retiraron”, dijo el legislador efemelenista Carlos Castaneda.
“¿Por qué persiste el Gobierno salvadoreño en una política innecesaria de carácter externo? Eso no puede ser”, se preguntó el legislador de izquierda.