La falta de mamógrafos en los hospitales públicos resulta productivo para muchos laboratorios de imágenes que han proliferado en los últimos años y que sí han podido adquirir este y otros aparatos de radiología. Maternidad, en los casi tres años que lleva sin aparato, ha tenido que remitir a clínicas privadas a sus más de 300 casos anuales. “Algunas las mandamos al Instituto del Cáncer, pero la verdad es que ellos no alcanzan”, confirma Sara Valdez, directora de Maternidad.
La celebración del mes de la prevención del cáncer de mama fue propicio para destacar el fondo rosa o el listón del mismo color en anuncios de varias clínicas. “Octubre: mes de la detección temprana del cáncer de mama, no te quedes atrás”, fue una frase gancho en algunos anuncios publicados. Incluso la clínica que la familia del ministro Guillermo Maza posee en el Instituto de Ojos ofreció los servicios con “precios especiales”.
Los precios en las clínicas privadas por hacer el examen iban desde $16 hasta $30.
En la red pública, el examen no es completamente gratuito. El Hospital de Neumológico, en Planes de Renderos, es el que más barato lo ofrece: $12. San Miguel pide la colaboración de $18, y en el Instituto del Cáncer el cobro puede llegar a los $25 si no hay exoneración. El ministro Maza asegura que además de Maternidad el más próximo a contar con uno de estos aparatos será el Hospital de Cojutepeque, una vez sea inaugurado. El siguiente, asegura, será el San Rafael, Santa Tecla.
Por ahora, los costos son elevados para algunas pacientes. El Instituto del Cáncer, aunque recibe parte de su presupuesto de parte de Salud no está bajo la administración del ministerio, por lo que Maza asegura que no pueden regular los cobros.
“Un tratamiento de estos es extremadamente caro, pero ahí ellos hacen su servicio social y evalúan las posibilidades”, minimiza el funcionario. Salud pide exoneración solo para algunas pacientes.