“Pensé que me iba a morir”




Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 10/31/2007

El primer diagnóstico lo tuvo en 1994. En ese tiempo tenía 46 años de edad, pero el mundo se le vino abajo: el bulto en su seno izquierdo era cáncer.

Originaria de Cojutepeque, Adela Santos, ahora de 59 años, poco sabía en ese momento sobre esta enfermedad. “Me explicaron que tenían que quitarme ese pecho, y me daba mucho miedo, pensé que me iba morir”, afirma.

Fue la primera en su familia en ser diagnosticada con cáncer, pero hace un año su hermana menor también resultó con un tumor. Adela se ha mantenido en tratamiento desde hace 13 años, pero los costos los ha sobrellevado con lo que gana su esposo como sastre. “Solo él trabaja. Pero antes era más barato, la primera mamografía que me hicieron me costó como ¢17. La última, hace dos meses, $25; ahí en el Instituto del Cáncer”, afirma.

Los costos son altos, pero ese examen permitió que le detectaran un nuevo tumor, uno que no es palpable como el que le descubrieron hace 14 años. Ahora está a la espera de la operación en el seno derecho en el Rosales.

“Hoy no es por encima, es por dentro. El doctor dice que lo único es que me quiten el que me queda”, dice con lágrimas en los ojos. Rolando Silva, jefe de oncología del Rosales, asegura que la situación de Adela se da en el 20% de mujeres con cáncer; de ahí la importancia del seguimiento a la mama que queda sana. Trece años después, Adela sigue luchando.