Llega técnico de OEA para iniciar la demarcación
Para finales de este mes se prevé, tras nueve meses de retrasos, el inicio de la señalización de la frontera.

Un empujón para la estancada demarcación

A pesar de que el proceso de demarcación se ha atrasado por nueve meses, la comisión apuesta a que terminarán de demarcar en el plazo establecido por los presidentes de ambos países, es decir, el 30 de abril de 2004.

La Corte Internacional de Justicia de La Haya falló sobre 178.6 kilómetros de frontera común entre Honduras y El Salvador, los cuales aún no están demarcados.

El Salvador aún espera recuperar el bolsón de Goascorán, de 77.6 kilómetros.

El Salvador y Honduras tienen una frontera común de 374.5 kilómetros, de los que sólo se han demarcado 195.9 por el Tratado General de Paz de 1980.

Ambos países aceptaron que interviniera un tercer dirimente para resolver las diferencias que encontraron en el campo y poder avanzar en el proceso de demarcación.

La respuesta que dé este técnico asignado por la Organización de Estados Americanos (OEA) será inapelable.

El técnico tiene que pronunciarse un mes después de que haga el reconocimiento de los puntos de demarcación.

Julio 15. Después de varios intentos frustrados, la próxima semana se reiniciará la demarcación fronteriza entre El Salvador y Honduras en el bolsón de Tepanguisir o Montecristo, en el norte de Santa Ana.

La demarcación de la zona comprenderá el amojonamiento en 30 puntos en ese sector, según dijo a la agencia Associated Press el presidente de la Comisión de Demarcación de Honduras, Miguel Tosta Appel.

El técnico de la Organización de Estados Americanos John Gates enviará este viernes la decisión final de dónde debe pasar la línea fronteriza en este bolsón, y a partir de la otra semana iniciarán la demarcación.

Gates, cuya propuesta es inapelable, llegará a Tegucigalpa el 20 de julio, momento en el que aprovechará para dar su última posición sobre el tema, y luego se mueve a revisar el segundo sector en Las Pilas (Chalatenango), según informó un técnico de la sección salvadoreña.

Gates fue asignado por la OEA como el tercer dirimente para aclarar las diferencias que la comisión de demarcación, formada por ambos países, encontraron en el terreno cuando intentaron iniciar la demarcación en octubre pasado.

El problema al que se enfrentaron se originó en el fallo de la Corte Internacional de Justicia de 1992, cuando las coordenadas geodésicas que establecieron no coincidían con los accidentes geográficos en el terreno.

Estas diferencias impidieron cumplir el plazo que los presidentes Francisco Flores, de El Salvador, y Ricardo Maduro, de Honduras, acordaron en octubre pasado de demarcar en 18 meses los 178.6 kilómetros delimitados por La Haya hace 11 años.

Gates recibió el 4 de julio pasado el segundo documento que detalla las diferencias expresadas en metros, en el bolsón de Las Pilas, que tiene siete puntos de demarcación. Este mismo informe fue enviado para el sector al que ahora dará respuesta definitiva.

Según informó el técnico de la sección salvadoreña, las diferencias encontradas en el terreno entre las coordenadas y los accidentes varían entre 100 y 300 metros, de similar magnitud que en el primer caso.

La comisión está verificando el terreno en el tercer sector, Zazalapa o Arcatao, que es el más grande de los seis bolsones, con 18 del total de 48 puntos de demarcación.