![]() REVISAN MAPAS. El diputado pecenista Mario Ponce (primer plano) revisa un mapa de la zona del golfo de Fonseca, durante una visita que la comisión de relaciones exteriores del Congreso hizo al lugar en junio de 2002. |
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Septiembre 5. Los diputados de la comisión de relaciones exteriores de la Asamblea Legislativa apartaron sus colores partidarios y se unieron en la bandera azul y blanco para defender los intereses salvadoreños en el diferendo limítrofe entre Honduras y El Salvador. Los parlamentarios, sin importar su partido de procedencia, se olvidaron de sus diferencias políticas y se mostraron confiados en que la resolución de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya sea favorable a nuestro país. La confianza de los diputados, basados en las pruebas que presentará la cancillería salvadoreña, hace pensar que se pueden recuperar los 76.2 kilómetros del bolsón del río Goascorán, en posesión de Honduras después de la resolución de la CIJ en 1992. El próximo lunes, el ente internacional, con sede en La Haya, Holanda, escuchará, durante cinco días, las posiciones de ambos gobiernos para determinar si existe hecho nuevo y poder reabrir el proceso. Para comprobar este hecho nuevo, la Cancillería salvadoreña se hará valer, entre otras pruebas, de un mapa encontrado en la biblioteca Newberry, de Chicago, que difiere de los dos que presentó en 1992 el Gobierno hondureño, que están en el Museo Naval de Madrid. La diputada arenera Carmen Elena Calderón de Escalón aseguró que lo importante es que la Corte está sentando un precedente, al escuchar la posición de El Salvador. Es un gran avance el que hayan decidido comprobar el hecho nuevo, un hecho científico certificado por grandes personalidades e instituciones que tienen que ver con los mapas manejados científicamente, dijo. Para la efemelenista Blanca Flor Bonilla, se llevan pruebas para poder comprobar el cambio de cauce del río Goascorán. Ojalá y en La Haya se puedan hacer válidos los documentos que El Salvador ha presentado en relación al movimiento del cauce del río, agregó.
Los diputados aducen que la madurez de ambos gobiernos no llevará a que después de la resolución de La Haya se trunquen las relaciones diplomáticas entre El Salvador y Honduras. Estamos viviendo otros tiempos. Los países hemos entrado a un nuevos sistema de relaciones, sostuvo el pecenista Mario Ponce. Tampoco creen que peligre el proceso de integración centroamericana que impulsan los países del istmo. La integración anda en grave crisis por otras razones y no tiene nada que ver con el diferendo, dijo Héctor Dada, del CDU. Apegados a las leyes internacionales El Salvador ha dicho que el tema fronterizo con el hermano país
no afecta las relaciones económicas. Siempre hemos sostenido que los conflictos internacionales deben dirimirse en los tribunales internacionales de justicia, expresó Quiñones, quien formará parte del equipo jurídico que Honduras enviará a La Haya, Holanda, para sostener que el bolsón de Goascorán debe seguir bajo su soberanía, tal como lo dijo la Corte en 1992. La integración es algo que tiene que seguir adelante y marchar de la mejor forma. Centroamérica tiene que ser una región integrada, comentó.
Sin embargo, Quiñones afirmó que Honduras viajará bien preparado, con el mejor ánimo y muy optimista. Tenemos un equipo excelente, por lo cual esperamos los mejores resultados, consideró ayer mismo. El funcionario hondureño será parte de la delegación en las audiencias de cinco días que inician el lunes en la Corte Internacional de Justicia en La Haya, Holanda. Lo de la próxima semana no es el juicio que decidirá si Goascorán regresa a El Salvador o se queda en Honduras. Es sólo el primer juicio oral, luego del cual una sala de la Corte, integrada por cinco magistrados, decidirá si procede una revisión a la sentencia de 1992. Según lo estimado, la resolución sobre este punto se conocerá a finales del año en curso.
La canciller salvadoreña, María Eugenia Brizuela, señaló ayer mismo en Belice que nuestro país demandará en la reunión unos 76.2 kilómetros cuadrados de la zona del río Goascorán, en la frontera con Honduras. Explicó que tras minuciosas investigaciones, los investigadores oficiales encontraron en Chicago, Illinois, Estados Unidos, un mapa que abre la posibilidad de revisar la sentencia. En ese sector, el de Goascorán, El Salvador no recibió un solo kilómetro; todos fueron adjudicados a favor de Honduras, recordó Brizuela de Ávila. La canciller explicó que si El Salvador logra la admisión de la revisión, la implicación directa sería que El Salvador estaría en la capacidad o posibilidad de recuperar el sector, agregó. El Salvador pidió formalmente a La Haya la apertura del caso el
10 de septiembre de 2002. Honduras tiene nuevo canciller
La información se conoció a sólo tres días de que Honduras y El Salvador inicien un juicio en La Haya. En Honduras, se considera que el nombramiento no cambiará la política exterior del país. Rosa Bautista, un experimentado jurisconsulto y político, sustituirá al también abogado y académico Guillermo Pérez Cadalzo, que dimitió el 20 de julio para ocupar el cargo de rector de la estatal Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Interinamente, Aníbal Quiñones estuvo al frente de la Cancillería hondureña hasta ayer. Vamos a seguir la misma política exterior del país que ha definido el presidente Ricardo Maduro, dijo Rosa después de que el Congreso aprobó su nombramiento. Rosa es el tercer cambio en el gabinete del presidente Maduro, quien asumió el cargo en enero de 2002. Una fuente gubernamental anunció que el presidente Maduro tomará juramento a más tardar el lunes al nuevo canciller, quien deberá encarar disputas limítrofes con Nicaragua y El Salvador actualmente en proceso en la Corte Internacional de Justicia.
En el caso de Nicaragua, se sigue un juicio sobre un diferendo limítrofe en la costa Atlántica. Con El Salvador se decide en la Corte si se revisa parcialmente una sentencia del organismo sobre una disputa fronteriza emitida en septiembre de 1992. El juicio con El Salvador inició en 1986, luego de que ambos países
no lograron consensuar en el cumplimiento de los acuerdos del tratado
de paz firmado en 1980. Este tratado puso finiquito la guerra de 1969
entre salvadoreños y hondureños. La apuesta en las pruebas científicas El Salvador le apuesta a demostrar que el cauce del Goascorán cambió. El mapa de Chicago no es la carta para probar este hecho, pues es muy parecido al mapa de Honduras: Es común con los manuscritos encontrar copias y que entre ellas se hagan ajustes, dijo respecto del mapa del Museo Naval de Madrid Robert Karrow, del Newberry. Por esta razón, El Salvador plantea: Existen mapas con diferencias entre sí y que uno no fue tomado en cuenta (el salvadoreño), observó el agente salvadoreño Mauricio Gutiérrez Castro el 10 de septiembre de 2002. El Salvador cree que las diferencias entre los mapas: letras y accidentes
geográficos, principalmente, hagan que los jueces les resten importancia.
Ante esto, los nacionales buscarán que los magistrados de la Corte
Internacional fijen su atención en otras pruebas que El Salvador
considera robustas, para defender su tesis del cambio de cauce. El Salvador dirá que un diluvio en el siglo XVIII cambió la desembocadura del río Goascorán que originalmente estaba en el estero La Cutú y no en el actual ubicado en la zona de las islas Ramaditas, unos 25 kilómetros al norte. Presentará pruebas científicas, históricas y técnicas. Respecto de la científica, contrató a la empresa estadounidense Coastal Environments, experta en investigaciones sobre el río Misisipí, en Estados Unidos, que analizó fotografías aéreas de la desembocadura del Goascorán, así como cartografía con tecnología que no había en la época del juicio que inició en 1986 y terminó en 1992. De acuerdo con las investigaciones, el río cambió su curso entre el 10 y el 12 de octubre de 1762, debido a un temporal en Centroamérica conocido como el diluvio de San Dionisio, según las pruebas históricas atribuidos al obispo de Guatemala Pedro Cortés y Larraz. Además, trabajos de campo realizados recientemente en la zona. Honduras presentó el mapa español y otro de 1804 que muestra la localización de las parroquias de San Miguel. Del último, La Haya dijo en 1992: La escala es insuficiente para poder determinar si el curso de la última sección del río Goascorán es el que alega El Salvador o el que alega Honduras.
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