La obesidad aumenta considerablemente el riesgo de que una persona sufra
cálculos renales, especialmente entre las mujeres, reveló un estudio publicado
en la revista de la Asociación Médica de EUA.
Según Erick Taylor, médico del Hospital de Mujeres Brigham, de Boston
(Massachusetts) y autor del estudio, es posible que el tejido adiposo
reduzca la capacidad natural del cuerpo de reaccionar ante la insulina.
“Esto podría causar cambios en la orina que desembocan en el desarrollo
de los cálculos”, que son depósitos de sal cuya acumulación termina
por obstruir los conductos renales, manifestó Taylor.
Agregó que una vez que se ha descubierto esta relación entre el peso
excesivo y los cálculos renales, el próximo paso será determinar si la
pérdida de peso reduce el peligro de que origine el problema médico.
Los datos del estudio revelaron que los hombres que subieron alrededor
de 17 kilogramos aumentaron el riesgo de sufrir el problema de los cálculos
en un 40 por ciento en relación con los que habían mantenido el peso.
Pero las mujeres que aumentaron su peso en la misma medida vieron crecer
el peligro de cálculos en un 70 por ciento.
El estudio no explica las razones de las diferencias entre los hombres
y las mujeres.