El tratamiento con la hormona progesterona puede ayudar a prevenir el
parto prematuro entre las mujeres de alto riesgo, según un informe que
publica la revista “Obstetrics and Gynecology” en su número
de febrero.
El estudio fue elaborado por expertos de los Centros para el Control
y Prevención de las Enfermedades, el Instituto Nacional de Salud Infantil
y el Centro de Datos Perinatales March of Dimes.
Los expertos encontraron que si se hubiera administrado progesterona
a todas las mujeres de alto riesgo en EUA en 2002, se hubiera recortado
en un 2 por ciento el índice de partos prematuros ese año, el equivalente
a 10 mil nacimientos.
El tratamiento prevé la administración de 17 inyecciones semanales de
un derivado de la progesterona.
En Estados Unidos, el 12 por ciento de los nacimientos anuales, más de
480 mil, ocurren antes de las 37 semanas de gestación y se consideran
prematuros.
Entre 1982 y 2002, el número de estos nacimientos aumentó un 27 por ciento,
sin que hasta ahora los médicos hubieran podido encontrar un tratamiento
para impedirlos.
Según una de las autoras del estudio, Nancy Green, de March of Dimes,
el tratamiento con progesterona es la primera medicina que parece ayudar
en los partos prematuros.
Los científicos estudiaron los datos de los nacimientos registrados en
2002 y se centraron en las mujeres embarazadas con un feto único, que
tenían un historial de partos prematuros espontáneos anteriores y que
habían empezado a recibir un seguimiento médico de su gestación antes
del cuarto mes de embarazo.
Calculando el número y los porcentajes de esos partos, los científicos
pudieron predecir el efecto que podría acarrear el tratamiento.
Concluyeron que con este tratamiento podrían haberse recortado en 10
mil los nacimientos prematuros, una de las causas principales de mortalidad
neonatal y discapacidad.
El médico Richard Schwarz, del Centro Médico Maimonides de Nueva York
puntualizó que la progesterona “no es una panacea”.