Unas vacunas contra el cáncer cervical que han dado buenos resultados
en unas pruebas pueden crear polémica en el Reino Unido si son administradas
a adolescentes, señala el diario “The Times”.
Las pruebas son tan alentadoras que los expertos creen que pueden estar
disponibles en unos cinco años, aunque para contar con mayores beneficios
deberían ser administradas a jóvenes mujeres antes de que sean sexualmente
activas.
El origen del mal
El cáncer de cuello uterino es causado por el papilomavirus humano (PVH),
de transmisión sexual.
Anne Szarewski, de la organización Cancer Research y que participa en
las pruebas, dijo a “The Times” que la controversia surgirá
si la vacuna es facilitada a adolescentes.
“Creo que se tratará de un gran asunto político por vacunar a jóvenes
que son sexualmente activas contra lo que es una infección de transmisión
sexual y toda la preocupación de los padres”, subrayó Szarewski.
Unos 3 mil nuevos casos de cáncer cervical son diagnosticados en el Reino
Unido cada año.
Las vacunas, Gardasil, de Merck, y Cervarix, de GlaxoSmithKline (GSK),
protegen contra las variantes PVH-16 y el PVH-18, que causan el 71 por
ciento de los casos, señala el diario.
“The Times” dice que las pruebas, en las que participan más
de mil pacientes, sugieren que las vacunas ofrecen una gran protección
contra el PVH.